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| Gupa Bebé |
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| Gupa hoy en día disfruntando del viento en la carita que le encanta. |
Desde hace 4 días tengo la duda de si mi Gupis es Sorda (Gupis: Perrita mestiza de 8 meses). Mi mejor amigo, fiel consejero y cuidador con alma de mis mascotas me dice, "
Que va es que ella es rebelde como la mamá"
Esta duda sumada a la historia que hay detrás de esa furia negra, perseguidora de motos me pone a reflexionar sobre algunas cosas y sobre mi.
Será que los perros tienen esa malicia de hacerse los locos como los humanos?
Para mi son los seres más sinceros y nobles del mundo, por lo que me cuesta creer que Gupa no haga caso, "cero", a las llamadas, simplemente por llevarse el punto. Eso es tan humano que no le queda bien a un perro.
Recuerdo cuando vi por primera vez a Gupa en Facebook, mi amiga Eulalia Mejía postió unas fotos de unas perritas rescatadas de un basurero en Guarne (Antioquia - Colombia) eran varias hermanitas todas tan lindas, habían cafés de varios tonos, monitas y negra (Gupis), realmente no pensé en ninguna en especial pero inmediatamente quise tener una conmigo. Sin mente, le dije a Lala (Eulalia) que me quedaba con una.
Sin mente, es la expresión apropiada, porque si por ésta fuera nunca hubiera traído a casa a este hermoso huracán negro que amo con todo mi corazón. Teniendo en cuenta (cosas de la mente) el difícil momento por el que estaba pasando en todos los sentidos de mi vida y la mirada preocupada de mi familia que veían otra responsabilidad más en los hombros de este personaje cuyo momento vital estaba lejos de ser eso "Vital".
Todo lo que hacía lo hacía por que tocaba, porque eso era lo que sabía hacer, porque era la forma fácil de hacer plata. Hay veces en que uno llega un punto donde no se permite soñar y va caminando como un ente, no sonríe, no imagina, simplemente respira y eso como un componente más de la rutina.
Cuánta gente que me ve hoy en día se imaginará que hace apenas unos meses estaba sumida en una tristeza tan profunda como la Fosa de Las Marianas, el punto más profundo del océano, al que llegó esta buzo cuadrúpeda y peluda (la palabra Buzo según la RAE es masculina) y me rescató.
Gupa, sacó a flote lo mejor de mi. No es que no lo tuviera, de hecho era una buena madre de mi Soffy (Perra Pastor Alemán de 1 año y medio que cumple años casualmente el mismo día de mi papá 22 de octubre) y mi Josué (Gato Mestizo, de la primera camada de Pandora la gata mas brava que conozco y que es la consentida de mi amigo y fiel consejero, Andrés Tobar)
Ahh, acá ya tengo otras historias para contar de esta familia Con Cola que tiene como en todas las células de la sociedad una cajita llena de cuentos.
En fin, no me sorprende que esa canina haya logrado semejante movimiento, tiene una fuerza intrínseca que por más bajo perfil que quiera tener se hace notar.
Gupa, una perrita de talla mediana que cuando llegó a casa era una bola de parasitos y lombrices, con una carita que decía "Gracias" sin necesidad de hablar, fue la que me devolvió a mi esencia, a mis sueños, a encontrar un significado, a mis ganas de hacer algo que aporte al mundo.
Mundo que en mis últimos 12 años se había reducido a pensar cómo hacer que la gente comprara más carros, a empezar cada mes desde "cero" y construir un castillo de naipes, con profundas bases en la ambición. Una carrera contra el tiempo y contra mi. Hasta mi salud dejé enredada ahí y por ir de prisa y sin mirar perdí personas que hoy en día recuerdo casi diario y que por ... hummm... perdí. Jajaja en una avalancha de ego eso es seguro. (Esa es otra gran historia que hará parte de este Blog Con Cola)
Yo, me rehuso a pensar que Gupis es rebelde, estoy ya a punto de salir de la duda en la veterinaria a la que acudiré próximamente.
Estoy convencida de que para ella, la falta de ese sentido le ha dado otra forma de ver el mundo y de relacionarse con el, adicionalmente, que debe tener uno que otro rayón (complejo) a causa de su primerísima infancia traumática.
Tampoco creo de corazón que la mamá o sea yo (según Andrés mi amigo) sea rebelde o si? pues me pasé mucho tiempo de mi vida siguiendo unos patrones de conducta, trabajo y relaciones que no me llenaban ni me hacían feliz sin decir nada, simplemente porque era buena en eso, me convenía, era lucrativo o lo hacía bien, una zona de confort tan deprimente que asusta, con estallidos de locura e insanidad que seguramente tildarían de rebeldía.
Ahora miro a mi Familia Con Cola, también miro todo lo que he aprendido sumergida en ese mundo que no era el mío y sé, a ciencia cierta, que nada es casualidad y que de niños ya sabíamos lo que debíamos ser, pero hay muchos caminos para llegar. Se también que el Dharma es mucho más fuerte que el Karma (Karma es lo que se debe aprender y Dharma es lo que se sabe y se debe compartir) porque en la medida que compartes aquello de lo que sabes el aprendizaje se da solo. Que hay que tener un propósito más grande que tu misma imaginación, que el amor es el más poderoso motor y que el dinero no es ni siquiera un medio, porque por encima de él está la voluntad y el creador.
Gracias Gupis por despertar Mi Cola, los amo Soffy y Josué, mamá, hermanos y sobrino por tenerme fé y a mi abuelo por haberme enseñado a amar a los animales.
Wiggle It.